

Vicentina lucha por sobrellevar la muerte de su hijo Wesley tras un trágico accidente de autobús que él mismo conducía. A medida que avanza la investigación, los indicios sugieren que las acciones de Wesley pudieron haber sido suicidas. Vicentina emprende entonces un viaje para buscar a las familias de las víctimas y pedirles perdón, mientras se enfrenta a su propio duelo y a la incertidumbre.